Un ejército pacífico que crea en el valor de las pequeñas cosas.
Gente que haga historia y no se deje arrastrar por los hechos.
Corazones desarmados en un mundo lleno de guerra.
Personas generosas en una sociedad egoísta.
Espíritus fuertes en un siglo de mediocridad.
Más gente viviendo de esperanzas y menos frustrados bajo toneladas de desaliento.
Rostros más sonrientes y corazones menos encogidos...
Necesitamos con urgencia, sin falta:
Un fósforo, en la mano...
Pequeño, ¡Pero tan importante!
Pequeño, insignificante,
¡pero cómo ilumina
disipando la oscuridad!
martes, 27 de mayo de 2008
viernes, 23 de mayo de 2008
OSCURIDAD
A veces, chamigas y chamigos, no podemos expresar lo que sentimos a través de conceptos. Nos ayudan los símbolos. Por suerte. ¿Que sería de nosotros sin el mundo simbólico? Luz, Oscuridad, Abismo, Desierto. Y asi podríamos seguir.
El trabajo anterior, en su título, formulaba una pregunta inquietante: "¿DESDE DONDE HABLAMOS?". O algo similar. Me tocó. Y me hice la pregunta. (Estoy infinitamente lejos de ser poeta -ellos son grandes-, cuando no mienten, lo que sucede a veces). Y escribí estas frases sueltas:
Alma-Noche.
Oscuridad del Mundo
y relámpago
filoso.
La espada ruidosa
-eléctrica-
muerde las últimas hebras
del árbol
añoso.
Alma-Noche.
Silencio vacío,
ahuecado,
Infinito.
¿El Sol?
Detrás, muy detrás.
El trabajo anterior, en su título, formulaba una pregunta inquietante: "¿DESDE DONDE HABLAMOS?". O algo similar. Me tocó. Y me hice la pregunta. (Estoy infinitamente lejos de ser poeta -ellos son grandes-, cuando no mienten, lo que sucede a veces). Y escribí estas frases sueltas:
Alma-Noche.
Oscuridad del Mundo
y relámpago
filoso.
La espada ruidosa
-eléctrica-
muerde las últimas hebras
del árbol
añoso.
Alma-Noche.
Silencio vacío,
ahuecado,
Infinito.
¿El Sol?
Detrás, muy detrás.
lunes, 19 de mayo de 2008
¿Desde dónde hablamos?
Hoy de mañana vi una calandria en el patio de mi casa. Eso en verdad no me resultó una sorpresa ... siempre aparecen por aquí.
Lo raro era que no estaba cantando desde el pino gigantesco, donde también se ocultan algunas lechuzas de noche.
Esta vez cantaba desde un hermoso rosal que se alza contra una pared.
Me llamó la atención que de pronto se pusiera tan en evidencia, que bajara la guardia y mostrara no sólo su bello canto, sino también su esbelta figura.
Entonces me pregunté: ¿Desde dónde hablo, cuando hablo? ¿Desde dónde digo? ¿Qué sentido oculto, qué intenciones veladas existen en mis expresiones?
Me encantaría una sociedad donde las Calandrias nos pusieramos más en evidencia, donde bajáramos la guardia y mostráramos las intenciones. Me parece que así, sólo así puede haber un dia-logo.
Tal vez yo sea ingenuo, pero quisiera creer que "Utopía" existe, o al menos pudiera existir.
Lo raro era que no estaba cantando desde el pino gigantesco, donde también se ocultan algunas lechuzas de noche.
Esta vez cantaba desde un hermoso rosal que se alza contra una pared.
Me llamó la atención que de pronto se pusiera tan en evidencia, que bajara la guardia y mostrara no sólo su bello canto, sino también su esbelta figura.
Entonces me pregunté: ¿Desde dónde hablo, cuando hablo? ¿Desde dónde digo? ¿Qué sentido oculto, qué intenciones veladas existen en mis expresiones?
Me encantaría una sociedad donde las Calandrias nos pusieramos más en evidencia, donde bajáramos la guardia y mostráramos las intenciones. Me parece que así, sólo así puede haber un dia-logo.
Tal vez yo sea ingenuo, pero quisiera creer que "Utopía" existe, o al menos pudiera existir.
martes, 15 de abril de 2008
NI BUHO NI CALANDRIA
En ocasiones, parece que el Búho expresa sabiduría, henchido su pecho de años. Pero los años pueden sólo ser eso, sin trascenderse. Y duele.
La Calandria, deslumbrante en su cantar, murmullo dulce arrastrado por el viento hacia todos los campos, aún los más ignotos, resulta ocasionalmente no ser Calandria, sino una pobre imitación de otro tipo de aves. ¿Cotorras, Boyeros o Loros tal vez? Y duele.
No confundir esencia con apariencia, sabiduría con charlatanería, verdad con soberbia. Se ve fácil ... no lo es. Estamos en un mar de confusión y la luz aparece tenue.
Es tiempo de contemplar el Búho, momento de despertar la Calandria. Abrevar en el pasado urge... quebrar nuestro sino, aún en el frío y el dolor, proyectarnos en la esperanza.
Decía Máximo "juegan", pero puede ser muy peligroso jugar con fuego... nuestro hogar no merece ser quemado. Jugando uno aprende, pero para ello es necesario aprender. ¿Nosotros, yo, tu, tenemos ganas de aprender? Parece que sí. ES TIEMPO.
Fraternalmente
La Calandria, deslumbrante en su cantar, murmullo dulce arrastrado por el viento hacia todos los campos, aún los más ignotos, resulta ocasionalmente no ser Calandria, sino una pobre imitación de otro tipo de aves. ¿Cotorras, Boyeros o Loros tal vez? Y duele.
No confundir esencia con apariencia, sabiduría con charlatanería, verdad con soberbia. Se ve fácil ... no lo es. Estamos en un mar de confusión y la luz aparece tenue.
Es tiempo de contemplar el Búho, momento de despertar la Calandria. Abrevar en el pasado urge... quebrar nuestro sino, aún en el frío y el dolor, proyectarnos en la esperanza.
Decía Máximo "juegan", pero puede ser muy peligroso jugar con fuego... nuestro hogar no merece ser quemado. Jugando uno aprende, pero para ello es necesario aprender. ¿Nosotros, yo, tu, tenemos ganas de aprender? Parece que sí. ES TIEMPO.
Fraternalmente
viernes, 11 de abril de 2008
Hoy encontré un sueño:No era uno cualquiera, de esos que cualquier noche se le aparece a cualquiera;Tampoco podría definirlo como a cualquier otra cosa;y al encontrar ese sueño descubrí, para mi sorpresa o para la de cualquiera;que así como mi sueño no era un sueño cualquiera, yo tampoco lo era...y fue así cómo un día cualquiera, alcance a comprender lo que cualquiera pudiera,a cuenta de que no cualquier sueño de cualquier día, sea el sueño de un día cualquiera.
miércoles, 26 de marzo de 2008
El búho medita. La Calandria actúa


Pensar la educaíón no es un tema fácil. ¿Todo lo que aprendemos nos tiene que gustar? ¿Todo nos tiene que ser útil? ¿Todo tiene que servir en un momento y lugar determinado?
Parece que esa es la idea de todos. Y no estoy tan de acuerdo con ello.
Me quedo con la frase de mis abuelos: "El saber no ocupa lugar". Pero quisiera agregarle a esta frase mi tinte personal, mi opinión personal, mi experiencia de vida en esta maravillosa profesión, que me da satisfacciones y sinsabores.
"Todo aquello que nos enseñan con pasión, nos sirve para la vida."
¿Quién me viera estudiando Filosofía como lo hago hoy? Mis profesores dirían: "Ver para creer". Mis compañeros de Secundario ríen cuando se los cuento, cuando les hablo de las clases de Máximo con tanto entusiasmo. No lo pueden creer de mí, la que leía "Olaf el vikingo" durante esas horas.
La ciencia del búho es necesaria, pero la acción, el entusiasmo de la calandria es imprescindible.
Y como prueba tengo las fotos de la celebración de Cuaresma y Pascua con mis alumnos del colegio privado donde trabajo. Que no puedo subir, ya veré como hago ( si no deaprobaré informática) para que Uds. puedan disfrutar al igual que lo hicimos nosotros, de la piedad con que participaron est@s gurises.
Ana María, la organizadora, todos bajo su coordinación logramos enseñar, transmitir la fe, vivir el momento tan especial de los Cristianos y además tener una experiencia renovadora con nuestros adolescentes.
Por eso vuelvo a recalcar.
"TODO AQUELLO QUE SE ENSEÑA CON PASIÓN, SIRVE PARA LA VIDA"
Parece que esa es la idea de todos. Y no estoy tan de acuerdo con ello.
Me quedo con la frase de mis abuelos: "El saber no ocupa lugar". Pero quisiera agregarle a esta frase mi tinte personal, mi opinión personal, mi experiencia de vida en esta maravillosa profesión, que me da satisfacciones y sinsabores.
"Todo aquello que nos enseñan con pasión, nos sirve para la vida."
¿Quién me viera estudiando Filosofía como lo hago hoy? Mis profesores dirían: "Ver para creer". Mis compañeros de Secundario ríen cuando se los cuento, cuando les hablo de las clases de Máximo con tanto entusiasmo. No lo pueden creer de mí, la que leía "Olaf el vikingo" durante esas horas.
La ciencia del búho es necesaria, pero la acción, el entusiasmo de la calandria es imprescindible.
Y como prueba tengo las fotos de la celebración de Cuaresma y Pascua con mis alumnos del colegio privado donde trabajo. Que no puedo subir, ya veré como hago ( si no deaprobaré informática) para que Uds. puedan disfrutar al igual que lo hicimos nosotros, de la piedad con que participaron est@s gurises.
Ana María, la organizadora, todos bajo su coordinación logramos enseñar, transmitir la fe, vivir el momento tan especial de los Cristianos y además tener una experiencia renovadora con nuestros adolescentes.
Por eso vuelvo a recalcar.
"TODO AQUELLO QUE SE ENSEÑA CON PASIÓN, SIRVE PARA LA VIDA"
¿Y HAY ALGO PARA CANTAR AHORA?
Mundo auroral. La calandria canta.
Mundo Juego. Mundo naciente, juego de niños. Se pelean y gritan. Juegan.
Pero a su vez construyen, y cantan.
¿Que podemos cantar hoy?
Máximo
Mundo Juego. Mundo naciente, juego de niños. Se pelean y gritan. Juegan.
Pero a su vez construyen, y cantan.
¿Que podemos cantar hoy?
Máximo
lunes, 24 de marzo de 2008
Sobre el canto de la calandria y la educación
Estaba releyendo con atención los aportes en este Blog sobre "El canto de la Calandria" y "Sobre al Educación". Y cada vez me provoca a escribir. Ahora decidí hacerlo.
Me parece que cada vez son más numerosas las voces que se alzan para reclamar un cambio en nuestra educación, Máximo lo propone para la UADER, es un tema hondo, complejo, lleno de aristas y... embarrado.
Y a vistas parece que las inquietudes, las iniciativas mueren ante un escollo insalvable: nuestra imposibilidad para institucionalizar lo instituyente.
Cada sector, atendiendo a su propias necesidades, suele olvidar su pertenencia al todo, sin pretender con lo dicho negar el derecho de cada quien a exigir lo que corresponde. Pero centrados en una mirada desde el ombligo, resulta difícil establecer un diálogo profundo, sistémico, practicable dentro de un marco de posibilidades reales.
¿Falta de capacidad, tal vez? ¿Nuestra conformación cultural? ¿O nuestro dogmatismo sectario e ideológico que no permite un sinceramiento? Las razones pueden, y creo yo, ser miles. Ya lo he planteado al principio, es un problema complejo.
Pienso que un camino interesante sería aprender a "escuchar" al otro, sin prejuicios, sin preconceptos, sin estar pendiente de la respuesta que debemos dar. Solo la actitud de escuchar, de meterse en la piel del otro, entenderlo, comprenderlo, abarcarlo. Tarea sumamente difícil, pues no es fácil mirar con los ojos del otro, latir con su corazón.
Pero si no se logra éste aspecto, el diá - logo verdadero es pura chanza, discurso para la gilada, una cortina de humo.
Insisto, me lo grito a mi mismo: ¡ESCUCHAR! Qué desafío, pero al final, se trata solo de una decisión.
¿Esto alcanza? No. Es imperioso organizarnos, conformar grupos de conciencia y debate, afinar y sistematizar postulados, ideas, convicciones. Aquí aparece la organización que todos debemos darnos, y ello, claro está, implica tiempo. Lo urgente o lo importante... ya la primera opción hace años que la practicamos. Digo yo: ¿Por qué no las dos cosas? Mientras apagamos el incendio vamos pensando la construcción de la nueva casa.
Aparece ahora, entonces, un nuevo desafío: que lo instituido (organización) no mate lo instituyente, pero a la vez, que lo instituyente no impida sentar ciertas bases, pues si bien es cierta la teoría del caos, para la construcción debemos establecer al menos algunas referencias.
Sintetizando, ante este siglo XXI estos conceptos traducidos en acción y consigna pueden ayudarnos en la "Nueva Escuela": ESCUCHAR - DIA-LOGAR - DECISIÓN - ORGANIZACIÓN - RESPETO Y APERTURA - ACCIÓN.
En todo caso, la cuestión se comienza en cocinar en casa. Si no somos capaces de cocinar un guisito, o al menos unas hamburguesas en nuestra propia casa: ¿Qué podemos aportar para las demás familias?
Un abrazo
Me parece que cada vez son más numerosas las voces que se alzan para reclamar un cambio en nuestra educación, Máximo lo propone para la UADER, es un tema hondo, complejo, lleno de aristas y... embarrado.
Y a vistas parece que las inquietudes, las iniciativas mueren ante un escollo insalvable: nuestra imposibilidad para institucionalizar lo instituyente.
Cada sector, atendiendo a su propias necesidades, suele olvidar su pertenencia al todo, sin pretender con lo dicho negar el derecho de cada quien a exigir lo que corresponde. Pero centrados en una mirada desde el ombligo, resulta difícil establecer un diálogo profundo, sistémico, practicable dentro de un marco de posibilidades reales.
¿Falta de capacidad, tal vez? ¿Nuestra conformación cultural? ¿O nuestro dogmatismo sectario e ideológico que no permite un sinceramiento? Las razones pueden, y creo yo, ser miles. Ya lo he planteado al principio, es un problema complejo.
Pienso que un camino interesante sería aprender a "escuchar" al otro, sin prejuicios, sin preconceptos, sin estar pendiente de la respuesta que debemos dar. Solo la actitud de escuchar, de meterse en la piel del otro, entenderlo, comprenderlo, abarcarlo. Tarea sumamente difícil, pues no es fácil mirar con los ojos del otro, latir con su corazón.
Pero si no se logra éste aspecto, el diá - logo verdadero es pura chanza, discurso para la gilada, una cortina de humo.
Insisto, me lo grito a mi mismo: ¡ESCUCHAR! Qué desafío, pero al final, se trata solo de una decisión.
¿Esto alcanza? No. Es imperioso organizarnos, conformar grupos de conciencia y debate, afinar y sistematizar postulados, ideas, convicciones. Aquí aparece la organización que todos debemos darnos, y ello, claro está, implica tiempo. Lo urgente o lo importante... ya la primera opción hace años que la practicamos. Digo yo: ¿Por qué no las dos cosas? Mientras apagamos el incendio vamos pensando la construcción de la nueva casa.
Aparece ahora, entonces, un nuevo desafío: que lo instituido (organización) no mate lo instituyente, pero a la vez, que lo instituyente no impida sentar ciertas bases, pues si bien es cierta la teoría del caos, para la construcción debemos establecer al menos algunas referencias.
Sintetizando, ante este siglo XXI estos conceptos traducidos en acción y consigna pueden ayudarnos en la "Nueva Escuela": ESCUCHAR - DIA-LOGAR - DECISIÓN - ORGANIZACIÓN - RESPETO Y APERTURA - ACCIÓN.
En todo caso, la cuestión se comienza en cocinar en casa. Si no somos capaces de cocinar un guisito, o al menos unas hamburguesas en nuestra propia casa: ¿Qué podemos aportar para las demás familias?
Un abrazo
jueves, 14 de febrero de 2008
Canta la calandria...
Del libro La orilla que se abisma, de Juan Laurentino Ortiz:
Canta la calandria...
Canta la calandria... canta...
Toda criatura canta, no es cierto? canta para "ser" aún en el "misterio"
en el extrañamiento de sí...
Canta la calandria, y de repente parece que halló
la deidad del "silencio"...
Excedió el pajarillo, pues, el hálito
de las ocho,
al no encontrar respuesta
cerca,
y perdérsele en el gris las otras frases del minuto?
Por qué calló entonces?
Alguien sufre...
Nada asegura que la melodía
pasó a "ser", allá, allá, donde las perlas se disolverían, y de donde, a la vez
se desprenderían las perlas...
Pero vuelve...
y con qué dulzura vuelve...es la melancolía
que vuelve?
Oh amor de diciembre,
amor:
dale el eco de una rama de ahí, o, si lo prefieres, del confín,
para que no "sea" en ese "allá"
antes de "ser" su "resonancia", en el intervalo de "aquí",
aunque el aire deba sufrir, asimismo, porque nadie, nadie,
nadie pueda herirlo así...
y quede en una suerte de molicie
que se ilumina
hasta arder en las cigarras y medir, intermitentemente, con ellas,
los espacios, ya, de un arcángel...
Canta la calandria...
Canta la calandria... canta...
Toda criatura canta, no es cierto? canta para "ser" aún en el "misterio"
en el extrañamiento de sí...
Canta la calandria, y de repente parece que halló
la deidad del "silencio"...
Excedió el pajarillo, pues, el hálito
de las ocho,
al no encontrar respuesta
cerca,
y perdérsele en el gris las otras frases del minuto?
Por qué calló entonces?
Alguien sufre...
Nada asegura que la melodía
pasó a "ser", allá, allá, donde las perlas se disolverían, y de donde, a la vez
se desprenderían las perlas...
Pero vuelve...
y con qué dulzura vuelve...es la melancolía
que vuelve?
Oh amor de diciembre,
amor:
dale el eco de una rama de ahí, o, si lo prefieres, del confín,
para que no "sea" en ese "allá"
antes de "ser" su "resonancia", en el intervalo de "aquí",
aunque el aire deba sufrir, asimismo, porque nadie, nadie,
nadie pueda herirlo así...
y quede en una suerte de molicie
que se ilumina
hasta arder en las cigarras y medir, intermitentemente, con ellas,
los espacios, ya, de un arcángel...
sábado, 2 de febrero de 2008
Sobre la Educacion
Esto me lo enviaron amigos de Perú y lo quiero compartir con ustedes.....
Todos fuimos artistas? hoy somos ingenieros
Estamos en el peor de los mundos: incentivando a las nuevas generaciones a estudiar un puñado de carreras, y formándolos dentro de ellas en la miopía de la especialización.
Por Andrés Benítez, Rector Universidad Adolfo Ibáñez
Una niña de cinco años pinta muy concentrada. La profesora se acerca y le pregunta:
-¿Qué estás haciendo?-Un dibujo de Dios.-Pero nadie sabe cómo es Dios…-Bueno, lo sabrán en un minuto.
Picasso decía que todos los niños nacen artistas. La pregunta, entonces, es por qué a medida que crecen, la mayoría deja de serlo. Y la respuesta está en nuestro sistema educativo. Un sistema que pareciera estar diseñado para alejarnos de la creatividad y centrarnos en ciertas certezas, que de ciertas tienen poco o nada.
En efecto, porque si algo nos ha enseñado la historia, es que el futuro es totalmente impredecible. Que todos nuestros intentos por imaginar el mundo en un plazo de cinco o diez años, resultan fallidos. A pesar de ello, educamos como si conociéramos el futuro. Por ello, cuando somos adultos, en vez de asombrarnos y aprender de la imaginación de los niños, los corregimos.
Ellos, que nacen sin temor a equivocarse, aprenden rápidamente que los errores no son aceptados. El sistema educativo los castiga con dureza. Y si bien equivocarse no significa ser creativo, es evidente que quien no está dispuesto a equivocarse nunca logrará nada original.
Hoy, miles de jóvenes iniciarán el período de postulaciones a las universidades del país. Y no quieren equivocarse. Su paso por el colegio ya mató muchos de sus sueños, y nosotros, los padres, nos hemos encargado del resto. Por ello, hoy, muchos artistas tratarán de asegurarse un cupo en ingeniería. Otros, con gran inclinación a la música, intentarán ser abogados. ¿Por qué? Porque son las carreras con futuro laboral. ¿Quién puede asegurar eso? ¿Quién conoce el futuro?
Incluso el gobierno quiere tomar parte en el asunto. En la actualidad promueve un proyecto de ley que, bajo la excusa de que las universidades entreguen información a los alumnos, pretende regular la oferta de carreras a aquellas que aseguren futuro laboral. Incluso multando a las universidades que se equivoquen. Y entonces, ¿quién se atreverá a ofrecer carreras humanistas o artísticas? Es mucho más fácil ofrecer Ingeniería, Leyes o Economía.
En un mundo tan incierto, una cosa parece ser clara: el avance en el conocimiento es producto de la interacción de personas de múltiples disciplinas. Porque el iPod no es el fruto del trabajo de ingenieros. Es el de diseñadores, administradores, humanistas, músicos, antropólogos e… ingenieros. O la revolución de la genética, que ha hecho que los biólogos tengan un lugar preferente en las empresas de vanguardia en el mundo, cosa que hace pocos años era impensada.
Por ello, una sociedad avanzada es la que se preocupa de rescatar y potenciar los talentos de cada individuo. Porque, en definitiva, siempre es mejor tener un buen músico que un mal ingeniero. Es la diversidad lo que mueve al mundo. No la homogeneidad.
La mayoría de las universidades hacen poco o nada por esto. Una vez que reciben a los alumnos en las respectivas carreras "con futuro", se encargan de educarlos en la especialidad, dejando poco o ningún espacio para conocer otras disciplinas. El resultado es uno solo: profesionales que se mueven con mucha dificultad en un mundo laboral donde se privilegia el trabajo en equipo de personas con diferente formación. Por ello, nuestros graduados, formados en las certezas de una especialidad, muchas veces son incapaces de entender el mundo que los rodea, mucho más complejo y diverso de lo que se les enseñó.En definitiva, estamos en el peor de los mundos: incentivando a las nuevas generaciones a estudiar sólo un puñado de carreras, y formándolos dentro de ellas, en la miopía de la especialización.
¿Qué hace el mundo mientras tanto? Lo contrario. Las grandes universidades se encargan de abrir la mente de sus alumnos. Por ello, los primeros años de estudio superior son de exploración en las diversas disciplinas, con una pequeña o mínima especialización, la cual está reservada para los estudios de posgrados. Como resultado se obtienen personas que se educan en la diversidad del conocimiento y, lo que es más importante, que se forman teniendo un alto respeto por el arte, las letras, la filosofía y en general todas aquellas disciplinas que son menores o con poco futuro laboral.
Así se siembra la base de la diversidad. Y de paso de la creatividad. Debemos terminar entonces con un sistema educativo que, centrado en lo práctico, sólo deforma. Para que no nos pase lo que en forma brutal plantea Gabriel García Márquez en sus memorias: "A los siete años terminé mi proceso educativo para entrar al colegio".
Todos fuimos artistas? hoy somos ingenieros
Estamos en el peor de los mundos: incentivando a las nuevas generaciones a estudiar un puñado de carreras, y formándolos dentro de ellas en la miopía de la especialización.
Por Andrés Benítez, Rector Universidad Adolfo Ibáñez
Una niña de cinco años pinta muy concentrada. La profesora se acerca y le pregunta:
-¿Qué estás haciendo?-Un dibujo de Dios.-Pero nadie sabe cómo es Dios…-Bueno, lo sabrán en un minuto.
Picasso decía que todos los niños nacen artistas. La pregunta, entonces, es por qué a medida que crecen, la mayoría deja de serlo. Y la respuesta está en nuestro sistema educativo. Un sistema que pareciera estar diseñado para alejarnos de la creatividad y centrarnos en ciertas certezas, que de ciertas tienen poco o nada.
En efecto, porque si algo nos ha enseñado la historia, es que el futuro es totalmente impredecible. Que todos nuestros intentos por imaginar el mundo en un plazo de cinco o diez años, resultan fallidos. A pesar de ello, educamos como si conociéramos el futuro. Por ello, cuando somos adultos, en vez de asombrarnos y aprender de la imaginación de los niños, los corregimos.
Ellos, que nacen sin temor a equivocarse, aprenden rápidamente que los errores no son aceptados. El sistema educativo los castiga con dureza. Y si bien equivocarse no significa ser creativo, es evidente que quien no está dispuesto a equivocarse nunca logrará nada original.
Hoy, miles de jóvenes iniciarán el período de postulaciones a las universidades del país. Y no quieren equivocarse. Su paso por el colegio ya mató muchos de sus sueños, y nosotros, los padres, nos hemos encargado del resto. Por ello, hoy, muchos artistas tratarán de asegurarse un cupo en ingeniería. Otros, con gran inclinación a la música, intentarán ser abogados. ¿Por qué? Porque son las carreras con futuro laboral. ¿Quién puede asegurar eso? ¿Quién conoce el futuro?
Incluso el gobierno quiere tomar parte en el asunto. En la actualidad promueve un proyecto de ley que, bajo la excusa de que las universidades entreguen información a los alumnos, pretende regular la oferta de carreras a aquellas que aseguren futuro laboral. Incluso multando a las universidades que se equivoquen. Y entonces, ¿quién se atreverá a ofrecer carreras humanistas o artísticas? Es mucho más fácil ofrecer Ingeniería, Leyes o Economía.
En un mundo tan incierto, una cosa parece ser clara: el avance en el conocimiento es producto de la interacción de personas de múltiples disciplinas. Porque el iPod no es el fruto del trabajo de ingenieros. Es el de diseñadores, administradores, humanistas, músicos, antropólogos e… ingenieros. O la revolución de la genética, que ha hecho que los biólogos tengan un lugar preferente en las empresas de vanguardia en el mundo, cosa que hace pocos años era impensada.
Por ello, una sociedad avanzada es la que se preocupa de rescatar y potenciar los talentos de cada individuo. Porque, en definitiva, siempre es mejor tener un buen músico que un mal ingeniero. Es la diversidad lo que mueve al mundo. No la homogeneidad.
La mayoría de las universidades hacen poco o nada por esto. Una vez que reciben a los alumnos en las respectivas carreras "con futuro", se encargan de educarlos en la especialidad, dejando poco o ningún espacio para conocer otras disciplinas. El resultado es uno solo: profesionales que se mueven con mucha dificultad en un mundo laboral donde se privilegia el trabajo en equipo de personas con diferente formación. Por ello, nuestros graduados, formados en las certezas de una especialidad, muchas veces son incapaces de entender el mundo que los rodea, mucho más complejo y diverso de lo que se les enseñó.En definitiva, estamos en el peor de los mundos: incentivando a las nuevas generaciones a estudiar sólo un puñado de carreras, y formándolos dentro de ellas, en la miopía de la especialización.
¿Qué hace el mundo mientras tanto? Lo contrario. Las grandes universidades se encargan de abrir la mente de sus alumnos. Por ello, los primeros años de estudio superior son de exploración en las diversas disciplinas, con una pequeña o mínima especialización, la cual está reservada para los estudios de posgrados. Como resultado se obtienen personas que se educan en la diversidad del conocimiento y, lo que es más importante, que se forman teniendo un alto respeto por el arte, las letras, la filosofía y en general todas aquellas disciplinas que son menores o con poco futuro laboral.
Así se siembra la base de la diversidad. Y de paso de la creatividad. Debemos terminar entonces con un sistema educativo que, centrado en lo práctico, sólo deforma. Para que no nos pase lo que en forma brutal plantea Gabriel García Márquez en sus memorias: "A los siete años terminé mi proceso educativo para entrar al colegio".
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)